4 de enero de 2006

Analicemos el año

Síntesis del 2005

A estas alturas de mi vida, al igual que el resto de los cristianos y protestantes (los musulmanes y budistas usan otro calendario), me encuentro a punto de acabar el 2005, un año un tanto especial.
Analicemos como fue su comienzo: una mierda. El mundo comenzó este año devastado por la mayor catástrofe que recuerdo desde que nací (despues del dencenso del Betis), me refiero al pedazo de Tsunami que lanzaron los americanos contra el continente asiático. Sí, efectivamente he escrito bien, los americanos, que a mí no me engañan, la idea esa de que ha sido la naturaleza, o Dios, o los marcianos, no me convence, han sido los americanos. Desde que el maestro Muten destruyera la Luna en el capítulo 48 de Bola de Dragón, los americanos les tenían ganas a los asiáticos. Aunque, reconozcámoslo, se pasaron tres pueblos con el tsunami. Este hecho marcaría el año 2005, que será recordado como el más catastrófico de la historia, por la cantidad de catástrofes naturales (supuestamente naturales), que se han dado en el planeta. Pero si ha habido un acontecimiento importante en el seno de este año ha sido la aprobación del matrimonio gay. Todo empezó en nochevieja: después de una infinita cadena de emails y sms, los españoles nos pusimos de acuerdo en decir, tras comer las doce uvas, "Feliz 2005, y por culo te la hinco". Sin embargo, en nuestro afán de decir todos a la vez la misma frase estúpida, no nos dimos cuenta de que lo que estábamos haciendo era, definitivamente, cambiar el rumbo de la humanidad. Ahora somos los heterosexuales (los que quedamos, aunque feos, pero cabezones e intransigentes ante una sociedad gay emergente), los que nos sentimos raros al salir a la calle. En fin, respeto total, pero a mi que me dejen de tocamientos indebidos. En este año hemos vivido también la muerte del Papa más cachondo de la historia del mundo mundial, y asistido a la elección del nuevo pontífice. Analicemos la situación: un grupo de hombres, sin mujeres, sin teléfono, sin e-mail, totalmente incomunicados; encerrados en un lugar cerrado para elegir a un solo ganador, que se llevará la gloria divina. ¿No nos recuerda esto a un popolar programa de televisión que triunfa desde comienzos del siglo XXI? Quizá podría haberse llamado "Gran Vaticano". Ya me lo imagino: Su voto cuenta para la elección del Santo Padre. Si quiere a Monseñor Amigo como Papa, envíe la palabra clave "papa", espacio y "Monseñor", si por el contrario prefiere a Ratchinger, envíe "Papa" seguido de un espacio y "ratchinger" al 666, coste del mensaje 0.91 € red móvil, y 1.12 € red fija. Por si fuera poco, 2005 ha sido el mejor año en la historia entera del Real Betis Balompié, si no tenemos en cuenta los últimos tres meses del año, claro está, y los deportistas españoles como Nadal, Pedrosa o Alonso dominan el podio mundial. Las catástrofes naturales se han disparado, los gays dominan el mundo, el Betis acaba el año decadente, la capa de ozono expira y Dios está de vacaciones. Pero la vida continúa, por suerte o por desgracia.
Dejando a un lado los acontecimientos internacionales del mundo mundial, he de decir que nunca olvidaré este año que termina. Y esto se deberá, en gran medida, a mi estancia en Stoke-on-Trent (para la pronunciación exacta preguntar por Alicia en el País de las Maravillas). Mi viaje, que comenzó en Córdoba a 55 grados centígrados, me hizo darme cuenta de muchas cosas. De verme sólo en la estación de Córdoba el 7 de agosto, me vi rodeado de un maravilloso grupúsculo de amigos con los que lloré al despedirme dos semanas después. Al principio todo me fue desconocido, y seguiría siendo hostil a no ser porque encontré en el asiento de al lado del autobús (en la cuarta fila de la derecha) a una amiga estupenda, gracias Ali. De hecho fue la única que tuvo la desgracia de hablar conmigo hasta llegar a Málaga, donde me encontré con otros dos conocidos, Rocío "Xon", y Oscar. Pero en pocos días, me convertiría en Flo, descubriendo mi verdadero yo interior y haciéndome con 41 amigos que nunca olvidaré.
Adiós 2005, y recuerda, por culo te la hinco... Para este nuevo año (que durará un segundo más), les deseo a todos que se cumplan vuestros deseos. Feliz 2006, y los que fumais... os jodeis.

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