28 de junio de 2008
Ron, ron, ron...
27 de junio de 2008
Soneto a la tristeza de no saber por qué
24 de junio de 2008
Mi barco y yo
18 de junio de 2008
Tú sabrás cómo leerlo
busco de nuevo encontrarte.
Incansable, incontrolable.
Tinieblas me atrapan, mas no pueden
evitar que te siga viendo.
Quiero tocarte, y todo es aire,
una mera ilusión, una quimera,
ilusos sueños de alguien que no olvida
el amor que lo embaucó un día.
Rencoroso, egoísta, aún te busco.
Oscuro es el camino, poderosa aún más tu luz.
17 de junio de 2008
Hora de partir
aunque a tí no pueda amarte.
Por tí seré buscador,
aunque a tí no quiera encontrarte.
Por tí emprenderé el viaje
contigo siempre en mi mente,
como a Ítaca tenía Ulises
cuando a Poseidón hizo frente.
Y buscaré arribar en otra isla
para que tú navegues libre,
aunque me duala verte zarpar
a donde no pueda seguirte.
Hacia la delgada línea
del tenue azul horizonte.
Donde los veleros blancos
se pierden buscando el norte.
Hacia las praderas verdes,
hacia los poblados montes,
allí donde el tiempo me borre
y conozcas otros nombres.
Vete ahora, mátame.
Piérdete mar adentro.
No me mires a los ojos,
no compartas mi tormento.
Parte ahora con el viento.
Parte, el mar está quieto.
Que yo no te seguiré,
aunque me muera por dentro.
16 de junio de 2008
De la mejor poeta
Si no la conoceis, peor para vosotros.
en busca de algo mejor.
Me marché pensando
que me alejaría
de los problemas
que oprimen mi alma.
Creyendo que escaparía
de las preocupaciones
que aturden mi espíritu.
Pero no ha servido de nada,
pues he visto señales de tráfico
en el desierto
porque las ganas de vivir
no sirven de nada,
porque día y noche
estás en mi pensamiento.
Día y noche recuerdo tu risa,
tus ojos, tus manos,
porque he visto señales de tráfico
en el desierto.
Día y noche
recuerdo tu forma de sonreírme,
tu forma de mirarme,
tu forma de tocarme.
Porque he visto señales de tráfico
en el desierto,
el amor que siento por ti
es más grande que el miedo
que tengo de amarte.
Porque, aunque intente amar a otros hombres,
ninguno me parece hombre, salvo tú.
Por eso he visto señales de tráfico
en el desierto,
un vano espejismo, una mera ilusión,
algo que no es real,
como, por ejemplo,
ver señales de tráfico en el desierto.
Abigail Lara Andrade.
15 de junio de 2008
Ítaca
Si vas a emprender el viaje hacia Ítaca,
pide que tu camino sea largo,
rico en experiencias, en conocimiento.
A Lestrigones y a Cíclopes,
o al airado Poseidón nunca temas,
no hallarás tales seres en tu ruta
si alto es tu pensamiento y limpia
la emoción de tu espíritu y tu cuerpo.
A Lestrigones ni a Cíclopes,
ni al fiero Poseidón hallarás nunca,
si no los llevas dentro de tu alma,
si no es tu alma quien ante ti los pone.
Pide que tu camino sea largo.
Que numerosas sean las mañanas de verano
en que con placer, felizmente
arribes a bahías nunca vistas;
detente en los emporios de Fenicia
y adquiere hermosas mercancías,
madreperla y coral, y ámbar, y ébano,
perfumes deliciosos y diversos,
cuando puedas invierte en voluptuosos y delicados perfumes;
visita muchas ciudades de Egipto
y con avidez aprende de sus sabios.
Ten siempre a Ítaca en la memoria.
Llegar allí es tu meta.
Mas no apresures el viaje.
Mejor que se extienda largos años;
y en tu vejez arribes a la isla
con cuanto hayas ganado en el camino,
sin esperar que Ítaca te enriquezca.
Ítaca te regaló un hermoso viaje.
Sin ella el camino no hubieras emprendido.
Mas ninguna otra cosa puede darte.
Aunque pobre la encuentres, no te engañará Ítaca.
Rico en saber y en vida, como has vuelto,
comprendés ya que significan las Ítacas.
Si alguna vez llegas a leer esto, sepas que la primera vez que leí este poema pensé en tí: tu eres Ítaca, y al igual que para aquél heroe griego, tu eres mi meta, y quizá no llegue nunca hacia esa meta, pero ahora comprendo que eso no es lo más importante. Lo importante es lo que he aprendido intentando llegar hasta tí, al igual que lo que ganó en el camino el guerrero del poema.
Pero no lo comprendí hasta leerlo muchas veces, y hasta recordar entonces, cómo me llamaste aquél día: Ulises.
8 de junio de 2008
Las desventajas de ser feliz
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