11 de febrero de 2009

Para los buitres


Se acabaron los poemas
para los amantes de carroña,
para los inventores de historias
de mentiras y blasfema.

Ya no escribiré poemas
para los que se creen dueños
de tu vida, y de mis sueños;
se acabaron, no temas.

Escribiré, como siempre
para desahogar mis miedos,
derramaré en un papel lo que siento.

Pero para los que intenten
meter en mi llaga sus dedos...
no, éste es el último verso.