26 de mayo de 2011

¿Quién me ha robado el mes de abril?


Este año nos han robado el mes de abril,
quien sabe si para siempre,
si ya no nos quedará ni París,
si nos fuimos como golondrinas en diciembre
para no volver jamás.
Para nunca más anidar
en los balcones del recuerdo.

Quizá ya no estés tan mal,
o yo me haya vuelto cuerdo;
Lo que sé es que no echo de menos ya
las tardes que nunca disfrutamos,
ni los viajes que no hemos hecho.

Lo que sé es que se te fue la fuerza
que te hubiera dado la victoria.
Que a ella no pueden someterla 
ni tus ojos, ni mi memoria.

Que si hay algo que me ilusione más
que el simple hecho de amarla
ya sólo ella lo puede guardar.
Que solo ella, ella nada más
podría hacerme ahora llorar.

Que ella tiene la respuesta,
la pregunta, y el final.
Que ya no puedes vencerla.
Ya nadie le puede ganar.

Porque la quiero.




A veces, ya sólo a veces, necesito volver por aquí. Pero por suerte, apenas suele ocurrir.

29 de enero de 2011

Papá cuéntame otra vez

Hoy vuelve a recorrer Europa
el fantasma que quisieron enterrar,
para levantar al pobre,
para que vuelva brillar Bagdad.

La libertad, guiando al mundo
tiene el puño levantado
y con su antorcha da esperanza
en la tierra del tirano.

Podemos arreglarlo, aún no es tarde,
nuestro aliento se quedó en Bolivia,
pero aún se oye su llamada.

Ganemos la guerra de nuestros padres.
Puede que al final de la partida
hicieran algo más que nada.




Sí, hoy estoy reivindicativo. Puede que haya encontrado otro motivo para volver a escribir. Pero no es sólo hora de escribir. Es hora de actuar.